386 1bbqsteak2 - #TipsdelParrillero Consejos para un buen asado

#TipsdelParrillero Consejos para un buen asado

Como todos los años, queremos aportar con algunos consejos de cómo preparar un sabroso asado para celebrar con tu familia y amigos.

La primera preocupación esencial para preparar el asado es obtener la mejor carne. Si bien es una cosa de gustos y bolsillo, las carnes más consumidas son el Asado carnicero, el abastero, la sobrecostilla y la punta de picana. Estos cortes suelen ser los más demandados por muchas personas. El Huachalomo es sabroso pero cocinado solo por expertos y sin duda los cortes de excelencia son el lomo vetado, el lomo liso, el filete, las entrañas etc. Nuevas alternativas como el Wagyu o el Angus y también los cortes americanos que tienen algunos supermercados (Recomiendo la sobrecostilla “BBB”) son cortes que te dan la seguridad que tu asado será inolvidable.

No podemos dejar de mencionar los cortes de cerdo: las chuletas parrilleras son muy ricas y a buen precio. El costillar lo puedes encontrar con o sin aliño en las góndolas de los supermercado pero es mucho más recomendable aliñarlos en casa. En cuanto a costillar también puedes encontrar: Costillitas o “Ribs” que a la parrilla quedan muy buenas.

El pollo les sigue como la alternativa más económica. Bien aliñado y marinado por un par de horas queda tremendamente delicioso. Limón + ajo + pimienta + orégano y sal, es algo sencillo y queda bastante rico. Para los amantes del picante, les sugerimos el estilo peruano: Ají panca + vinagre + ajo + cerveza negra, + comino y cuanto aliño encuentres marinado en una noche entera, queda tremendamente delicioso.

#TipsdelParrillero

  1. Limpiar la parrilla

Una parrilla limpia es requisito indispensable para un buen asado. Primero, asegúrese de limpiarla cada vez que una parrillada llegue a su fin. Un cepillo metálico es una gran herramienta para esto. Y lo otro, claro, es limpiarla justo antes de comenzar un asado. Prenda el fuego, espere a que la parrilla ya esté caliente -lo suficiente para que las grasas pegadas salgan fácil, pero no tanto como para que su mano no aguante estar cerca de la parrilla- y luego parta una cebolla por la mitad. Con la parte plana de la cebolla limpie la superficie de la rejilla. Para esto también puede usar un limón partido por la mitad o la grasa que haya sacado de alguno de los cortes de carne que vaya a usar.

  1. Prender el fuego y mantenerlo 

Un buen truco para prender el carbón, es usar una botella de vino vacía envuelta ajustadamente con anillos de papel de diario. Trate que los anillos de papel lleguen casi hasta el gollete de la botella. Póngala al medio de la parrilla y distribuya el carbón a los costados. Luego, saque la botella y rellene el círculo de papel con más hojas de diarios enrolladas fuertemente -que queden unos espirales de papel denso- o con chips de madera. Enciéndalos, ese es un gran comienzo para el fuego. Si quiere un poco más de ayuda, haga un montoncito con los carbones que ya encendió y con otros que no se hayan prendido y ponga encima una lata abierta por los dos costados (deje un pequeño pedacito de la tapa del costado que irá mirando hacia usted, así tiene un lugar donde tomar la lata y sacarla). La lata hará de tiro o chimenea, y ayudará a que el resto del carbón se prenda.

  1. Especiar el fuego

No solo la carne se puede aliñar. Poner hierbas aromáticas o incluso sal sobre las brasas en las que está asando, es una buena manera de darle un sabor único a su parrillada. Un puñado de romero y tomillo puede hacer maravillas. Una idea digna de imitar es la que mostraba un artículo del New York Times donde contaba de un chef belga que usa una mezcla de semillas de cilantro, juniper berries, romero, bolitas de pimienta y otras hierbas secretas para hacer de sus asados una experiencia memorable.

  1. Para ablandar la carne

Si tiene un corte de carne que es muy sabroso pero no especialmente tierno, use una salsa para marinar, siempre ayuda. Si lo que tiene entre manos es un trozo de cordero no muy joven, marínelo también en vino blanco, ajo y hierbas aromáticas (romero y tomillo siempre a la cabeza) para que la carne se ablande y se vaya algo del sabor fuerte de la carne.

  1. Sellar y salar

Si su asado consta de trozos de carne tiernos y jugosos, no es necesario marinar. Se sorprenderá del sabor espléndido de un buen corte de carne. Ahora, la sal no se transa. La gran pregunta es cuándo ponerla. Mucha gente sala la carne antes de ponerla al fuego. El problema con este método es que se pierde parte de la jugosidad del corte. Hay gente que la sala mientras se asa pero la recomendación es sellar la carne por lado y lado antes de comenzar a echar la sal (de preferencia gruesa). Para sellar la carne use el fuego bastante alto, espere que el corte suelte la sangre y entonces voltéelo y ponga la sal. Aleje un poco la rejilla del fuego y espere que el centro de la carne se ase lentamente, con los jugos saltando en el interior.

  1. No pinche la carne o use la tenaza

Use un tenedor para saber si la carne está lista, pero no la pinche ni la corte porque la hará perder jugo. Solo apóyelo sobre la carne y haga presión. Si la carne está muy blanda es que le falta cocción. Si la siente elástica es que ya ha llegado a su punto medio (el preferido de muchos, con los jugos haciendo fiesta en el centro del trozo de carne) y si la carne está firme es que ya está bien cocida.

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