100K Se hace realidad en Chile.

Entre 0 y 100 kilómetros de distancia es el máximo permitido que puede haber entre cocinero y productor para adquirir los ingredientes que se usarán en los platos, esa es la premisa que pretende certificar con el sello 100K a los restaurantes que participan de este innovador proyecto.

Se convierte en realidad la tendencia que partió en España hace algunos años con productores y cocineros apostando por la cultura de la sustentabilidad al comprar ingredientes para sus platos directamente de productores que se encuentren a menos de 100 kilómetros de distancia.

El proyecto pionero en Sudamérica, liderada por la Asociación Chilena de Chef de Chile (ACCHEF) contempla un trabajo hasta mayo de 2015 con los chefs y personal a cargo de los restaurantes participantes, quiénes asistirán a talleres, reuniones de trabajo y conferencias contando con todo el apoyo e información necesaria para mejorar su sustentabilidad como negocio.

El tener un sello ha ayudado, en países como España, a que los restaurantes reciban un reconocimiento por el trabajo bien hecho, tanto desde la prensa, críticos gastronómicos y clientes. Además, actúa como una efectiva herramienta de marketing y, por último, deja en evidencia a aquellos establecimientos que no se preocupaban lo suficiente por su cadena de proveedores ni la trazabilidad de los productos que servían a sus clientes, elevando a estas características a ser un atributo más a la hora de elegir dónde comer.

Restaurantes sustentables

Algunos de los que se atrevieron en estos 100K son el restaurante Peumayén y el Mulato del barrio Lastarria, bajo su concepto de cocina de mercado a cargo del chef Cristián Correa. Como uno de los objetivos del proyecto es el rescate de recetas con identidad a nivel nacional, hay restaurantes regionales que se han sumado como el de Miguel Torres en Curicó y los restaurantes que componen Espacio Gourmet en San Alfonso del Mar, en el balneario de Algarrobo, proyecto del chef Oscar Tapia.